Desde el 23 de octubre del 2018 la Secretaría del Trabajo y Previsión Social emitió la Norma Oficial Mexicana 035, denominada Factores de Riesgo Psicosocial en el Trabajo-Identificación, Análisis y Prevención, antes de eso, la ansiedad, depresión o burnout no tenían cavidad en el lenguaje jurídico, en el mundo corporativo empresarial y menos aún en el operativo empresarial.
Es claro que el hecho de que estos trastornos no fueran reconocidos por la autoridad no significa que no fueran sufridos por muchos trabajadores en todas las áreas y productivas de las empresas, sin embargo, es importante su reconocimiento e incorporación por las autoridades pues esto fortalece la obligación de estas y de los factores productivos de la sociedad para prevenirlos y atenderlos.
Ahora bien, fue hasta el 04 de diciembre del 2023 cuando el Instituto Mexicano del Seguro Social reconoció la ansiedad, depresión, estrés y otros como enfermedades de trabajo, lo que además termino por fortalecer la prevención y la atención en la que dicho Instituto participa de forma activa.
Así pues, para el cumplimiento de dicha norma, es importante la implementación de una política de prevención de riesgos psicosociales, la identificación de los factores de riesgo psicosocial, la evaluación del entorno organizacional, la adopción de medidas para la prevención de los factores de riesgo psicosocial, la generación de mecanismos para la recepción de quejas, la promoción del sentido de pertenencia, la prevención de violencia laboral.
Están obligas a su cumplimiento las empresas que tengan hasta quince trabajadores, así mismo, tienen obligaciones diversas aquellas que tengan de 16 a 50 trabajadores y de igual forma tienen obligaciones diferentes aquellas empresas que tengan más de 50 trabajadores.
El incumplimiento de la norma podría implicar multas por parte de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, así como riesgo de contingencias laborales, que impliquen el pago de indemnizaciones.
Ahora bien, resulta imperante conocer que la violencia y el acoso laboral en el ejercicio de nuestro trabajo y con motivo de este, se han considerado como elementos que interceden en el camino para obtener un mejor proceso productivo, además de la realización personal que ubica al trabajador en un ambiente organizacional que le permite desempeñarse con mayor eficacia.
Aplicar la norma antes aludida, nos dejara observar con certeza las áreas de oportunidad en nuestro entorno laboral, la correcta distribución de cargas laborales, la delimitación de los tiempos operativos y atacar de raíz el moobing, burnout, o los distintos factores que promueven actos traumáticos y de violencia que en el diario vivir pueden parecernos comunes.
Una vez realizada la aplicación de la norma es posible proponer programas, políticas, guías, reportes, asesorías y acompañamientos en atención a la identificación de los factores especiales que se viven en la jornada laboral, practicar las evaluaciones psicológicas que nos ayuden a analizar con exactitud los riegos detectados.
Con ello promover políticas y medidas que nos otorguen un mejor entorno laboral una correcta evaluación del entorno, con un mejor control del trabajo de cada empleado, un sentido de pertenencia, una correcta o nula interferencia trabajo-familia, un mejor liderazgo y una eliminación de la violencia laboral, acoso laboral, hostigamiento y malos tratos.
Prevenir siempre es mejor y si quieres saber como evitar riesgos psicosociales en tu empresa, búscanos, podemos ayudarte.
By: Jesús Flores